Economía

Ni el acuerdo alcanzó para calmar al mercado

Desde el arranque, la divisa inició su raid alcista y, pasado el mediodía, llegó a cotizar en 26, 13 pesos. Sobre la última hora de operaciones, el Central tuvo ayuda de bancos privados y recortó la diferencia. La Bolsa y los bonos subieron.

En el primer día sin barrera de contención por parte del Banco Central, el precio del dólar trepó a 25, 98 pesos para el público, 43 centavos por encima del jueves. Como parte del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el entidad permitió desde ayer una mayor flotación al tipo de cambio y retiró su oferta de 5000 millones de dólares a un precio de 25 pesos que operaba como techo. Desde el arranque la divisa inició su raid alcista y pasado el mediodía llegó a cotizar en 26, 13 pesos. Sobre la última hora de operaciones, el Central tuvo ayuda de bancos privados y recortó algo de diferencia. En el mayorista aumentó 32 centavos y finalizó la semana en 25, 31 pesos, por encima de la barrera de contención de 25 del BCRA. En la Bolsa los precios de acciones y bonos reflejaron la euforia de los inversores frente a un acuerdo que asegura el fondeo necesario para comprar un tiempo más de especulación (ver aparte). El gobierno anunció el jueves un acuerdo con el FMI que prevé el desembolso de 50.000 millones de dólares en el plazo de tres años. El titular del Central, Federico Sturzenegger, se mostró confiado que el mero anuncio bastaría para que el mercado “vuelva a la normalidad”. Pero los inversores dejaron en claro ayer que el tipo de cambio se encuentra todavía retrasado. Las reservas internacionales cayeron en 202 millones de dólares hasta 49.648 millones. “La desregulación cambiaria que han planteado se traduce en una devaluación en poco tiempo. Es posible que se descomprima en algo la presión cambiaria con la llegada del primer desembolso a fin de mes, pero sólo será una calma temporal”, aseguró a este diario Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). La jornada de ayer institucionalizó el nuevo escenario que de ahora en más primará en el mercado de cambios, donde la autoridad monetaria tendrá un menor rol protagónico en la defensa del peso. “El régimen de tipo de cambio flotante pasa a la normalidad. Eso no quiere decir que no se interviene más. Cuando haya movimientos disruptivos vamos a seguir interviniendo”, confirmaba Sturzenegger el jueves en una rueda de prensa en la que anunció junto el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el plan de ajuste acordado con el Fondo. Bajo la lógica de Sturzenegger, no hubo elementos “disruptivos” ayer y el dólar se elevó de forma pareja y sin pausa hasta los 26, 13 pesos en promedio al público, en sintonía con el valor en el mayorista, aunque la dispersión de precios llegó a que se exhibieran pantallas del microcentro con cotizaciones de hasta 26, 40 pesos para la venta. En el mayorista la ausencia de la oferta oficial se hizo sentir. La apertura de los negocios se hizo bastante por encima de donde había estado el muro de contención a 25 pesos, pese a que en Brasil, mercado de referencia para la Argentina, el real se apreció un 5, 6 por ciento (ver aparte). Las primeras negociaciones a partir de las 11 se hicieron con oferta a precios de entre 25, 60 y 25, 70 pesos. “Sobre el final las ofertas de compra bajaron el volumen en rueda. Cerró comprador 25,31”, fue el informe del mercado abierto electrónico (Siopel). El rebote en la rueda vino de la mano de una oferta privada en los últimos quince minutos del mercado, donde se negoció 100 millones de los 682 millones transados en toda la rueda. La explicación oficial de banqueros fue que se trató de posiciones propias de bancos, que tomaron la ganancia de la semana. Pero operadores más avezados percibieron un guiño de tregua del sistema para con el Gobierno. “En términos generales uno podría decir que con el ingreso de los desembolsos en principio resolverían en parte el conflicto cambiario pero eso no significa que no haya devaluación. Encaminás el conflicto pero abrís el frente fiscal mucho más elevado del que tenías hasta ahora porque tenés un ajuste feroz”, detalló Letcher. El economista consideró que la lógica detrás del pedido de desregulación cambiaria es “diluir el déficit fiscal (medido en dólares)”. Las apuestas en el mercado a futuro convalidan una expectativa de mayor devaluación. En el mercado a término de Rosario (Rofex), el de mayor concentración de negocios y donde también dejó de intervenir el Banco Central, se negociaron 776 millones de dólares, casi un 50 por ciento más que en la víspera del anuncio del acuerdo. Para fin de este mes los contratos se pactaron en 25, 88 pesos, mientras que a noviembre -el vencimientos más extenso operado-se combino una divisa a 29, 15 pesos. El paralelo, utilizado por algunos analistas como termómetro del humor del público, sumó 55 centavos a 26, 20 pesos. (email protected)

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