Política

La Justicia ya incautó más de $160 millones en efectivo de los gremialistas detenidos

Entre el cierre de 2017 y el inicio de 2018, Juan Pablo "Pata" Medina , Humberto Monteros y Marcelo Balcedo cayeron presos rodeados de millones de pesos, con armas de guerra y una misma sensación: frente a la acumulación de pruebas que hunden cualquier atisbo de defensa, los tres sindicalistas agacharon la cabeza, como asumiendo que el desenlace sería inevitable. Solo a ellos tres, la Justicia ya les incautó más de $160.000.000 en efectivo. Manejaban pesos, dólares y euros. Se movían con cash, como impone el lucrativo mercado negro. También se les secuestraron autos de alta gama y bienes de lujo, y se les congelaron cuentas propias y de presuntos testaferros que sugerían más una vida de ficción que la de un dirigente sindical. Con apenas algunas diferencias, sobre los tres pesan y están en proceso acusaciones de lavado de dinero, ser miembros de una asociación ilícita, evasión, extorsión y coacción. El sindicalismo en pleno sintió un abismo en sus pies a partir del destape de estos tres casos, un retrato quizá nunca visto de hasta dónde puede llegar la obscenidad sindical. El dinero secuestrado a los sindicalistas tiene dos destinos posibles. El primero es invertirlo en un plazo fijo de algún banco público para generar intereses hasta que se avance judicialmente. El otro camino es resguardarlo en una bóveda si es que los billetes son parte del "objeto procesal". Así lo explicaron a LA NACION fuentes del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires y el juez federal Luis Armella, que lleva hoy adelante las causas de extorsión y lavado de activos que involucran al "Pata" Medina. Marcelo Balcedo heredó el control del Soeme en 2011 porque su padre, Antonio, el eterno líder del gremio, enfermó y murió al año siguiente. Camaleónico como todo sindicalista, se alió a cada gobierno de turno. En el ajedrez gremial se había enrolado en las 62 Organizaciones Peronistas, el desarticulado brazo político de la CGT que se acercó al macrismo a partir del ruralista Gerónimo Venegas. La riqueza que cultivó Balcedo es todavía incalculable. Allanaron ayer 14 propiedades en La Plata, Cariló, Puerto Madero y el exclusivo country Abril, en Hudson. Tiene dos mansiones y un camping en Uruguay, valuados en millones de dólares. Cayó en la chacra El Gran Chaparral con 14 vehículos de alta gama (Porsche, Ferrari y un Mercedes-Benz edición McLaren) y se movía en aviones privados. Tenía armas y municiones. En el momento de ser capturado contaba con 500.000 dólares y 6000 euros en efectivo. Una de las razones que demoraría su extradición es que la Justicia uruguaya busca US$7.000.000 que podrían estar en cajas de seguridad o escondidos en algunas de las propiedades. En total, convertido a pesos, cayó con $142.632.000. Después de resistir durante horas en la sede platense de la Uocra, Juan Pablo "Pata" Medina cayó preso fumando narguile. Sucedió el 27 de septiembre de 2017. Al ocaso sindical ya lo había inaugurado un año antes el portuario Enrique Omar "Caballo" Suárez , a quien ayer se le terminó un fugaz beneficio de prisión domiciliaria. Medina tuvo a la seccional platense de la Uocra en un puño durante los últimos 16 años. Cercó el territorio como propio y hasta le hizo imposible el acceso a La Plata a los camioneros de Hugo Moyano, que más de una vez osaron en disputarle afiliados en obras en las que el transporte de cargas era una actividad complementaria. Políticamente jugó siempre para Daniel Scioli . En 2015, durante la campaña electoral, el exgobernador tuvo un gesto de reconocimiento con Medina. Durante un acto en Mar del Plata de la Uocra, le ordenó a Gerardo Martínez, jefe nacional del gremio, ubicar al "Pata" en la mesa principal, junto con él. Medina siempre fue un rebelde para la conducción nacional, que le soltó la mano mucho antes de su decadencia. Cuando fue capturado, Medina tenía en sus manos 328.000 dólares y le embargaron el dinero de su cuenta y la de su mujer, también detenida, por 7.200.000 pesos. Y quedaron a la deriva una empresa de catering y una heladería que formaban parte de una red de emprendimientos ocultos que administraba el sindicalista desde las sombras. Las caídas más recientes, aunque previsibles, fueron las del clan de la Uocra de la seccional de Bahía Blanca, que lideraban Humberto Monteros y José Bernardo Burgos. Ellos cayeron con 5.300.000 pesos y 19.000 dólares. Todo en efectivo. Además se les incautó una pistola 9mm y una moto que tenía pedido de secuestro. En abril pasado, Mauricio Macri se refirió a las mafias sindicales, empresarias, políticas y judiciales. Entre las primeras, el Presidente y su entorno identificaron a diez dirigentes. Algunos ya cayeron. Otros siguen en pie, aunque más temerosos. Surcada por sus internas, la CGT intentará dar mañana una señal de unidad en el clásico asado de verano que organiza el gastronómico Luis Barrionuevo en Mar del Plata. La invitación, en esta oportunidad, esconde una intencionalidad extra: exhibir al sindicalismo con la guardia en alto ante las "actitudes mafiosas" que denunció el Gobierno. En la CGT tomaron como una ofensiva del Gobierno las recientes denuncias por presunto lavado de dinero contra Hugo Moyano a partir de los informes que divulgó la Unidad de Información Financiera. También distinguen cierta "sed de revancha" de la Casa Rosada tras el freno al proyecto oficial de reforma laboral. Cerca de Barrionuevo dieron por hecho la presencia para mañana de dos de los tres jefes de la CGT y de Moyano. La gran incógnita son "los Gordos", el sector al que apuesta el Gobierno para dividir a la central.

To Top