Política

El Parlamento catalán aprobó la independencia con un controvertido voto secreto

Se espera ahora la reacción del gobierno español, que anunció la intención de "intervenir" el gobierno de la autonomía catalana

MADRID. - Momento histórico y quiebre institucional. Con un controvertido voto secreto, para evitar consecuencias, diputados del Parlamento catalán aprobaron hoy la independencia de Cataluña y el nacimiento de una nueva república, separada de España. Lo que se aprobó fue constituir "una república catalana como estado independiente, soberano, democrático y social". Se espera ahora la reacción del gobierno central español, que anunció la intención de "intervenir" el gobierno de la autonomía catalana, desalojar a sus autoridades y tomar el control de los principales resortes de poder. La resolución de independencia llevó la firma de los dirigente de JxSí y la CUP Lluís Corominas, Marta Rovira, Mireia Boya y Anna Gabriel. Ocurrió con voto secreto y en una sesión en la que el presidente del gobierno regional, Carles Puigdemont, no pronunció palabra. Pero sí hizo gestos de reprobación cada vez que hablaba un legislador de oposición. El texto aprobado pide abrir negociaciones "con España" y con la Unión Europea (UE). Cataluña quiere integrarse "lo antes posible" a ese bloque, dice. La resolución llama a los demás países de la comunidad internacional a "reconocer" el nuevo estado. Poco antes, la presidenta del Parlamento catalán, Carmen Forcadell, se negó a dar la palabra a los jefes de bloque de oposición que pedían una nueva ronda de intervención. "El debate se ha cerrado. Lo establece el reglamento", dijo. Los bloques de oposición reaccionaron, indignados. "Se saltan ustedes la Constitución, se saltan el Estatuto de Autonomía catalán y ¿ahora me vienen con esta interpretación a rajatabla del reglamento de la Cámara? Disculpe que dude de usted, señora Forcadell", espetó Inés Arrimadas, del partido Ciudadanos, una de las más vehementes oradoras en contra de la independencia. Los letrados del Parlamento dictaminaron que la resolución no debía votarse. Pero el frente independentista siguió adelante. Juntos por el Si pidió que la votación sea secreta. "Si tenían miedo de votar, lo hubiesen pensado antes", respondió el PP. Todo eso es para evitar eventuales consecuencias judiciales por un delito de rebeldía. O sea, quieren votar la independencia pero no quieren afrontar eventuales responsabilidades por una decisión de esa envergadura. Es curioso que, en el momento de votar la independencia, los diputados tengan miedo al sistema judicial del país del que quieren independizarse. "No se animan a dar la cara", dijo el diputado del PP Xavier García Albiol. "Son unos cobardes". La antisistema CUP, los rebeldes contra todo, estuvo de acuerdo en el voto secreto. "Es para evitar cárcel y tortura", dijeron. La votación se produjo con la ausencia de los legisladores del Partido Socialista Catalán (PSC), del Partido Popular (PP) a cargo del gobierno central de España y de Ciudadanos. Para el voto se instaló una urna para que cada uno de los legisladores depositaran su pronunciamiento. Se llamó a todos los diputados. A los que estaban presentes y a los que se habían retirado. Los diputados de oposición permanecieron fuera del recinto. Muchos diputados opositores mostraron que su papeleta decía "NO" en el momento de depositarla. En cambio, los legisladores que tienen posición a favor de la independencia votaron pero sin mostrar lo que decía el voto. Un gesto en el que demostraban que, mentalmente, seguían ligados al sistema del que decían independizarse. El voto transcurrió con dos banderas en el recinto: la española y la catalana.

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