De Rossi no se quedó en el gol y siguió metiendo. Se tiró tres veces al césped híbrido de La Plata, en la primera fue amonestado y en las otras dos no le importó esa tarjeta. Se la jugó igual y salvó a Boca sobre el cierre del PT, robándole la pelota a Benítez cuando estaba entrando al área. Un debut dulce que terminó bien Almagro. Boca, a pensar en Aldosivi por la Superliga y, más que nada, en Liga de Quito por la Libertadores. Porque en Copa Argentina, siamo fuori.
